Los chicos de El Internado se pasan a la moda
La interpretación en el mundo del cine aún se les resiste aunque han participado en Los girasoles ciegos o Mentiras y Gordas, pero dos de los chicos más seductores de El Internado podrían tener en la moda un nuevo filón donde agarrarse. Así lo han demostrado Yon González y Martín Rivas en sus primeras colaboraciones como modelo de fotografía el primero en una revista y la nueva imagen de Purificación García el segundo. Y el resultado no podía ser más agradable a la vista.
Yon González es, sin lugar a dudas, el que más nos ha sorprendido de los dos. González se desmarca de la fama de niño bueno (si es que alguna vez la ha tenido porque su papel de joven cabreado con el mundo en El Internado no ayuda) lanzándonos una mirada la mar de desafiante desde la portada de la revista de moda y tendencias para hombres Shangay Style. Ataviado como un dandy descamisado y mostrándonos su musculatura, el titular de “Ya no es ningún niño” deja bien claro lo que nos podemos encontrar en el interior de la revista.

Bien distinta es la colaboración que Martín Rivas está realizando también en el mundo de la moda. La creadora Purificación García le ha seleccionado para ser la imagen de su nueva campaña de primavera y verano. Le acompaña una experimentada actriz, Ángela Molina, que pretende llenar el hueco maduro entre tanta juventud exultante. Por lo visto el resultado ha sido tan satisfactorio que Purificación García podría contar con Rivas para sus próximas campañas.
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- Etiquetas: Ángela Molina, martin rivas, mentiras y gordas, Purificación García, Shangay Style, yon gonzalez
- Categorías: Antena 3



























Obsesionado con las buenas series americanas,vomita cada vez que ve telebasura.
Adicto a la buena tv,lo ve todo por internet.Sobrevivió a la isla de Perdidos.
Darío
8 de octubre de 2011 a las 14:05 #Primero en el Internado y ahora en Gran Hotel… Convertido en un bellezón con un cuerpo de infarto, está para dejarse hacer todo lo que le apetezca. Me imagino por su físico y edad que debe tener una gruesa y fuerte polla, dura como la piedra. Me abrazaría y sujetaría con fuerza mientras utilizaba sus muslos para abrirme las piernas, colocaría su pelvis entre mis nalgas y forzaría su miembro a entrar, yo gritaría al sentir como me abría y cm. a cm. llenándome con fuertes embestidas. Quería correrse enseguida… Explosionó como un volcán, con un orgasmo demoledor.